Qué hacer (y qué no) ante un hematoma

Un golpe imprevisto, una caída ligera o un accidente doméstico suelen dejar una huella inmediata en nuestro cuerpo: un hematoma, cardenal o como le decimos en México "sangre molida". Aunque en la mayoría de los casos se trata de lesiones menores que sanan por sí solas, la forma en la que reaccionamos durante las primeras horas determina por completo el tiempo de recuperación y evita complicaciones innecesarias.

Cuando aparece sangre acumulada o un hematoma bajo la piel, según datos de MedlinePlus, la regla de oro consiste en aplicar frío de inmediato durante las primeras 48 horas, guardar reposo en la zona afectada y evitar por completo cualquier intento de manipular, pinchar o exprimir el área.

Cómo atender un hematoma paso a paso

Para manejar adecuadamente una lesión de este tipo y favorecer una pronta recuperación, los especialistas en salud recomiendan seguir un protocolo estructurado:

  • Aplica frío de inmediato: Coloca una compresa fría, una bolsa de gel refrigerante o hielo envuelto en un paño limpio durante 15 o 20 minutos. Puedes repetir esto varias veces al día. De acuerdo con Mayo Clinic, esta acción provoca una vasoconstricción local, lo que ayuda a reducir drásticamente la inflamación y adormece la zona para calmar el dolor.

  • Eleva la zona afectada: Siempre que la anatomía de la lesión lo permita, mantén la parte lastimada por encima del nivel del corazón. Conforme a las recomendaciones de KidsHealth, esta sencilla medida física utiliza la gravedad a tu favor para frenar la acumulación excesiva de sangre y disminuir la hinchazón progresiva.

  • Utiliza calor solo después de 48 horas: La paciencia es clave. Una vez superados los primeros dos días y habiendo bajado la inflamación aguda, puedes cambiar de estrategia. En Bioderma México recomiendan aplicar compresas tibias de forma suave y breve para estimular la circulación sanguínea local, facilitando que el organismo reabsorba los pequeños depósitos de sangre coagulada.

¿Por qué jamás debes reventar un hematoma?

Existe la falsa creencia de que drenar un chichón o pinchar un hematoma superficial acelerará la curación al liberar la sangre atrapada. Sin embargo, los médicos advierten que esto es un grave error.

Por ningún motivo intentes pinchar, exprimir, cortar o perforar la zona por cuenta propia. Al romper la barrera natural de la piel, abres la puerta de entrada a bacterias del entorno, lo que puede derivar en una infección local severa, celulitis o la formación de abscesos que requerirán intervención médica especializada.

¿Cuándo acudir al médico?

Si bien la mayoría de los hematomas evolucionan favorablemente cambiando de coloración (de violáceo a verdoso y amarillento conforme se descompone la hemoglobina), debes buscar atención profesional si experimentas dolor punzante e incontrolable, si la hinchazón sigue aumentando después de 48 horas, si pierdes la movilidad de la zona circundante o si notas signos de infección como calor intenso, enrojecimiento expansivo o fiebre.

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