¿Por qué pesas más hoy que ayer? Podría ser retención de líquidos
Has pasado las fiestas, dejaste atrás los excesos de comida y bebida, y ya estás en el "buen camino": comes saludable, haces ejercicio y te hidratas. Sin embargo, te subes a la báscula y el número sube dos kilos de la noche a la mañana. ¿Frustrante? Totalmente. ¿Raro? No tanto.
Esas fluctuaciones diarias suelen ser simplemente una señal de peso por agua. Antes de que te desanimes, hablemos de por qué esto es, en realidad, una señal de que tu cuerpo está haciendo su trabajo.
¿Qué es exactamente el peso por agua?
El agua representa entre el 60% y el 80% de tu peso total. Está en tus vasos sanguíneos, tejidos y células cumpliendo funciones vitales: regula tu temperatura, transporta nutrientes, lubrica articulaciones y elimina desechos.
"Claro que afecta los números que ves en la balanza", apunta el doctor Garth Davis, cirujano especialista en pérdida de peso en Houston Methodist. "Esto se nota aún más cuando el cuerpo está reteniendo más líquido de lo normal por razones específicas".
Las causas detrás de la retención
¿Por qué el cuerpo decide "atesorar" agua de pronto? Hay varias razones, algunas de ellas pueden ser:
Cambios hormonales: especialmente durante el ciclo menstrual, las variaciones de estrógeno y progesterona disparan la retención temporal.
Sodio y carbohidratos: el exceso de sal y los carbohidratos refinados actúan como imanes de agua en tus células.
Depósitos de glucógeno: el cuerpo guarda energía en los músculos como glucógeno. "Cuando bajan tus niveles de glucógeno, por ejemplo, en una dieta keto, también pierdes el agua que estaba almacenada. Por eso bajas tan rápido al inicio: lo que pierdes es agua, no grasa", explica el Dr. Davis.
Deshidratación: paradójicamente, si no bebes suficiente agua, tu cuerpo entra en modo de supervivencia y retiene la poca que tiene para compensar.
¿Es este un aumento de peso "real"? La respuesta corta es que sí afecta el peso total, pero no es permanente. El peso por agua fluctúa drásticamente según lo que comiste, bebiste o si estás bajo estrés.
Por ello, los expertos sugieren dejar de pelearse con la báscula diaria. "Prefiero monitorear el progreso a través de la circunferencia de la cintura en vez de lo que dice la balanza", agrega el especialista.
Cómo gestionar la retención de forma segura
¿Se puede perder peso por agua rápidamente? Sí, pero el Dr. Davis advierte: "No siempre es seguro ni sostenible". Los diuréticos sin supervisión pueden llevar a una deshidratación severa y las dietas extremas solo dan resultados temporales.
Para un equilibrio real, intenta estas estrategias:
Reduce el sodio. Menos procesados, más alimentos frescos.
Mantente una hidratación adecuada. Beber agua le avisa a tu cuerpo que no necesita retenerla.
Lleva una vida activa. El movimiento mejora la circulación y el drenaje de líquidos.
Enfócate en el largo plazo. No te estreses por los cambios de un día a otro.
Conoce los patrones de tu cuerpo. Si eres una persona sana y no tienes otros síntomas, esas variaciones en la báscula son solo el ritmo natural de tu organismo.

