Cómo cuidar la higiene visual al usar lentes de contacto

Usar lentes de contacto nos da una libertad increíble, pero también nos exige un compromiso de higiene con el que no hay negociación. No se trata solo de ver bien, sino de evitar infecciones que pueden ser muy molestas o, en casos graves, permanentes. Descubre cómo mantener tus ojos sanos con una rutina que no te quitará más de dos minutos.

El paso cero, manos siempre limpias

Parece obvio, pero es donde más fallamos. Antes de tocar tus ojos o tus lentes, debes lavar tus manos con jabón neutro y secarlas muy bien.

Según la Academia Americana de Oftalmología (AAO), el uso de jabones con aceites o perfumes puede dejar residuos en el lente que irritan la córnea. Usa siempre jabón neutro.

¿Se deben 'tallar' los lentes? El método frotar y enjuagar

Aunque muchas soluciones se anuncian como no rub (sin frotar), los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos son enfáticos en el método de 'frotar y enjuagar' es el más eficaz para eliminar depósitos de proteínas y lípidos.

¿Cómo hacerlo? Coloca el lente en la palma de tu mano, añade solución multipropósito y frótalo suavemente con el dedo índice en movimientos circulares. Esto desprende mecánicamente los microorganismos adheridos. Después, enjuaga con solución fresca antes de guardarlos.

Nunca debes reciclar

De nada sirve limpiar el lente si el estuche es un foco de bacterias. Debes tirar todo el líquido viejo cada mañana. Nunca rellenes el estuche sobre el líquido del día anterior. Esta práctica, conocida como topping off, diluye la capacidad desinfectante de la solución y es una de las causas principales de queratitis.

La FDA (Food and Drug Administration) recomienda cambiar el estuche de plástico al menos cada tres meses para evitar la formación de biopelículas bacterianas que son invisibles al ojo humano.

Lo que nunca debes hacer

  • Jamás enjuagues tus lentes o el estuche con agua de la llave. El agua contiene microorganismos como la Acanthamoeba, que pueden causar infecciones devastadoras.

  • A menos que sean lentes específicos de uso prolongado, dormir con lentes de contacto reduce el oxígeno que llega a la córnea y multiplica el riesgo de úlceras.

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