¿Por qué amamos como amamos? Descubre tu estilo de apego y transforma tus relaciones
¿Alguna vez te has preguntado por qué ante una discusión sientes ganas de salir corriendo, o por qué si tu pareja no te contesta rápido un mensaje empiezas a imaginar el peor escenario? La respuesta no está en tu "mala suerte" en el amor, sino en tu estilo de apego.
¿Qué es el estilo de apego?
Básicamente, es nuestro "software" emocional, instalado cuando éramos bebés basándonos en cómo nuestros cuidadores respondieron a nuestras necesidades. Ese mapa mental nos dice si el mundo es un lugar seguro para confiar o si debemos estar siempre en guardia.
Existen diversos tipos de apego, para la vida amorosa se pueden resumir así:
Apego seguro: es el estilo más equilibrado. Las personas con apego seguro se sienten cómodas con la intimidad, pero también con su independencia. No temen al abandono ni se sienten asfixiadas.
Apego ansioso: si eres de los que necesitan validación constante o sientes mucha ansiedad ante la distancia, podrías tener este estilo. No es "intensidad", es tu sistema nervioso buscando seguridad. Para ti, la cercanía lo es todo, pero a veces el miedo a perder al otro te impide disfrutar el presente.
Apego evitativo: aquí la vulnerabilidad se siente como un peligro. Las personas evitativas valoran su libertad por encima de todo y, cuando alguien se acerca demasiado, tienden a alejarse o a cerrarse emocionalmente.
Apego desorganizado: es una mezcla de los dos anteriores. Hay un deseo profundo de cercanía, pero al mismo tiempo un miedo aterrador a ella. Suele venir de historias más complejas, pero entenderlo es el primer paso para sanar y encontrar estabilidad.
El apego no es una sentencia
La buena noticia es que nuestro estilo de apego en las relaciones amorosas puede evolucionar. Se llama "apego seguro ganado". Con consciencia, herramientas adecuadas y relaciones sanas, podemos aprender a comunicar nuestras necesidades sin miedo y a recibir amor sin salir huyendo.
Al final del día, conocer tu estilo de apego no es para etiquetarte, sino para darte la brújula que necesitas para navegar tus relaciones con más compasión y mucha menos ansiedad.
Con información de Well & Good

