Cosas que podemos hacer hoy para prevenir demencias mañana
La demencia es uno de los mayores desafíos de salud en el mundo, la buena noticia es que casi la mitad de los casos de demencia podrían prevenirse o retrasarse si actuamos sobre los factores correctos.
La clave, según los expertos, es un enfoque de ciclo de vida: nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde para empezar a cuidar nuestro cerebro.
Los 14 factores de riesgo modificables
El estudio identificó 14 factores clave que podemos influir a través de cambios en el estilo de vida y políticas públicas:
Educación temprana: Fomentar la escolarización y el aprendizaje continuo.
Pérdida auditiva: Tratarla a tiempo, por ejemplo, usando audífonos, es vital.
Hipertensión: Controlar la presión arterial alta es esencial para la salud cerebral.
Tabaquismo: Dejar de fumar reduce drásticamente el riesgo.
Obesidad: Especialmente en la mediana edad, mantener un peso saludable es protector.
Depresión: Buscar apoyo profesional para tratarla disminuye la carga cognitiva.
Inactividad física: Mantenerse activo, sin importar la edad, mejora la reserva cerebral.
Diabetes: Un manejo adecuado de los niveles de azúcar en sangre es fundamental.
Consumo excesivo de alcohol: Moderar o evitar su consumo reduce el daño neurológico.
Lesiones cerebrales traumáticas: Proteger la cabeza (usar casco, evitar golpes en deportes de contacto) es una prioridad.
Contaminación del aire: Reducir la exposición a contaminantes ambientales.
Aislamiento social: Mantenerse conectado con amigos, familia y la comunidad.
Pérdida de visión no tratada: Corregir problemas visuales es una de las adiciones más recientes a la lista.
Colesterol LDL alto: Mantener niveles saludables de "colesterol malo" durante la mediana edad es clave.
¿Qué podemos hacer hoy?
Hay varias cosas que podemos hacer para cuidarnos y prevenir las demencias. Hay que priorizar la salud sensorial, revisando si la visión o audición son las de antes y acudir con un especialista si notamos que no es así. Una revisión a tiempo puede ser una inversión en tu salud cerebral futura.
La actividad física también es importante, no importa a qué edad, siempre es necesario realizarla. No necesitas ser un atleta olímpico. El ejercicio constante es uno de los mejores aliados de tu cerebro.
La hipertensión, el colesterol y la diabetes están íntimamente ligados a la salud cognitiva, por lo que también debes considerar mantenerlos a raya. Lo que es bueno para el corazón, es bueno para el cerebro. Asimismo es importante estar cerca de nuestra comunidad. El aislamiento social es un riesgo silencioso. Cultiva tus relaciones sociales, tu cerebro te lo agradecerá.
Nunca es tarde
Si bien el mayor impacto se logra abordando estos factores desde la mediana edad (18-65 años), el reporte enfatiza que el riesgo de demencia se puede modificar en cualquier etapa de la vida. ¡Empezar hoy es la mejor decisión que puedes tomar por tu salud futura!
Con información de The Lancet standing Commission.

