¿Cómo aliviar el dolor muscular por hacer ejercicio?

¿Empezaste a realizar una rutina de ejercicio? ¡Felicidades! Has logrado activarte y vencer al sedentarismo. Ahora lo importante es que mantengas la motivación y que no dejes que te detenga ese dolor muscular que seguramente aparecerá.

Cuando comienzas a hacer algún tipo de ejercicio, es normal que al día siguiente o días después experimentes dolor muscular debido al esfuerzo. Aunque es común, suele ser molesto, pues conforme pasan los días el dolor se intensifica. Afortunadamente, puedes aliviar el dolor muscular con algunos tips como los siguientes.

  • Estira después de entrenar. Una enlogación suave de tus músculos después del ejercicio ayuda a que te recuperes más rápido y a eliminar el ácido láctico, que es el causante del dolor después del ejercicio. Recuerda que debes estirar despacio y no forzar demasiado tus músculos. Una sesión de 10 minutos de estiramiento es suficiente para mitigar el dolor causado por el ejercicio.

  • Hidrátate bien. Recuerda que al ejercitarte, tu cuerpo pierde agua y con ello sales minerales. Mantenerte hidratado ayuda a tus músculos a recuperarse y tener un buen flujo sanguíneo, algo que te permite eliminar el ácido láctico y así aliviar el malestar.

  • Usa hielo. ¿Has visto cómo los deportistas profesionales se colocan hielo? Esto realmente funciona pues el frío ayuda a los músculos, tendones, huesos, nervios y muchas otras partes del cuerpo a recuperarse después de una exigente sesión de ejercicios. Con el frío, los vasos sanguíneos, que son los que llevan oxígeno a los tejidos, eliminan las impurezas que genera el cuerpo, como el ácido láctico, que hace que los músculos no funcionen correctamente y que se produzca fatiga y cansancio en general.

  • Toma bicarbonato de sodio. Un tip que funciona para aliviar el dolor muscular después de hacer ejercicio es tomar un vaso de agua con una cucharadita de bicarbonato de sodio. El bicarbonato aumenta el flujo sanguíneo, lo que ayuda a tus músculos a repararse más rápido.

  • Descansa. Si haces ejercicio de fuerza, es importante que varíes tu rutina diariamente y dejes descansar cada grupo muscular por lo menos un día. Esto ayuda a que tus músculos se relajen y además a que crezcan, si es lo que buscas con el entrenamiento.

  • Calienta antes de comenzar tu rutina. Una rutina de calentamiento antes de empezar a entrenar ayuda a que puedas ejercitarte de mejor manera y con un menor riesgo de lesiones. El calentamiento aumenta el flujo sanguíneo a tus músculos, lo que aliviar el dolor.

Es importante que tomes en cuenta que cuando se inicia una rutina de ejercicios nueva es normal que duelan los músculos, esto significa que se están fortaleciendo debido al esfuerzo. Sin embargo, tienes que poner atención a tu dolor. Si es muy intenso o si no disminuye con ninguna de estas recomendaciones, es posible que se trate de una lesión, por lo que lo mejor es que consultes a un especialista, que puede ser un fisioterapeuta.

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