Retiro de KINAM & Toltequidad: una experiencia para ampliar la percepción y reconectar contigo
Del 24 al 27 de septiembre, el Rancho La Cañada, en Tepeji del Río, Hidalgo, será el escenario de un encuentro dedicado a la práctica de Kinam, la Toltequidad y distintas técnicas para el desarrollo de la percepción y la consciencia, El Retiro Kinam y Toltequidad: Construcción de temazcal y técnicas de amplificación perceptual.
Guiado por Alejandra Cobo, cofundadora de la práctica psicofísica de Kinam, y Lili Ollinteotl, maestra certificada de Kinam, este retiro es una colaboración entre integrantes del Instituto Kinam y Nación Tolteca, que consiste en cuatro días de práctica, aprendizaje y convivencia comunitaria.
A través del movimiento, la respiración, la meditación, el sonido, la alimentación consciente y el trabajo con elementos de la tradición tolteca, los participantes tendrán la oportunidad de explorar nuevas formas de relacionarse con su cuerpo, sus emociones, su energía vital, su atención y su mundo interior. Es una oportunidad de vivir un renacer físico y emocional, así como un cambio muy profundo de consciencia.
¿Qué es Kinam?
Uno de los ejes principales del retiro será el Kinam, una práctica psicofísica basada en antiguas posturas toltecas de poder. La práctica combina posturas, movimientos, ejercicios respiratorios y gestos manuales, con los que se busca fortalecer el cuerpo físico, armonizar las emociones, observar la mente y trabajar con la energía vital, para que desde el equilibrio se amplíe la percepción.
Lili Ollinteotl explica que, más allá de una práctica psicofísica, Kinam es una forma de vida muy conectada al corazón, a la experiencia propia y al Ser. Kinam cambia la forma de percibir nuestro cuerpo, pensamientos y energía, es una expansión del Ser y la consciencia, que crea una forma de vivir con claridad y firmeza, desde una conexión profunda con uno mismo.
Por otro lado, Ale Cobo asegura que Kinam nos enseña a vivir desde la congruencia, a autoobservarnos, autoescucharnos y vivir muy conscientes de lo que hacemos, pensamos y decimos. Esto nos ayuda a sentirnos más enraizados y presentes, viviendo desde la congruencia y la verdad personal, con autenticidad.
Por otro lado, Lili afirma que Kinam es una forma de alinear nuestro cuerpo, “porque muchos malestares cotidianos vienen de que no hay consciencia en la postura corporal”; esto afecta a las emociones y las emociones también afectan al cuerpo. En la práctica se trabaja con el vehículo corporal y el emocional para equilibrarlos y así calmar los malestares y dolencias, desde el ajuste de la postura, hasta el equilibrio de las emociones.
Un recorrido por diferentes técnicas de la tradición tolteca
El programa del retiro también propone trabajar con distintas técnicas nahuálicas, entendidas dentro de esta tradición como herramientas para entrenar la atención y ampliar la percepción.
Para comprender mejor las técnicas nahuálicas, Ale Cobo explica que primero debemos tener claro que el humano es un ser integral, conformado por diferentes vehículos: mente, emociones, energía vital y cuerpo físico, los cuales es necesario trabajar para mantenerlos en equilibrio.
En este sentido, las técnicas nahuálicas ayudan a depurar y refinar estos vehículos. Son ejercicios específicos donde podemos revisar cómo está el cuerpo físico; escuchar las emociones, sentirlas y permitir que habiten el cuerpo; observar y acechar la mente; y trabajar con la respiración para mover la energía vital. También nos llevan a ampliar la percepción y al final se pueden integrar estos vehículos en un equilibrio central.
Lo mejor es que estas técnicas y prácticas se pueden llevar al día a día. Ale y Lli explican que, en lo físico, influyen en cómo nos sentamos, como caminamos, como nos paramos y eso equilibra tanto el cuerpo como la postura. En lo emocional, cambia la forma en que nos observamos, para identificar si en las situaciones cotidianas hay presencia, reacción, juicio u opinión. En lo mental, con prácticas como los ejercicios de respiración y la técnica del acecho (estado profundo de observación y autoobservación), se genera un estado de presencia que ayuda a liberar la ansiedad.
Además, ambas maestras aseguran que las técnicas nahuálicas nos dan herramientas prácticas. Las personas que participen en el retiro se podrán llevar dichas herramientas para trabajar con ellas y sentirse con más energía, con más consciencia personal y equilibrio. “Son regalos que se van a llevar y van a poder aplicar todos los días; aunque suene abstracto, son cosas muy prácticas y basadas en la experiencia propia”, asegura Ale Cobo.
Entre las técnicas nahuálicas que se podrán experimentar durante el retiro se encuentran:
- Acecho: Propone observar la mente de manera consciente los propios comportamientos y romper con ciertos automatismos de la vida cotidiana, para llevar la atención al presente y experimentar nuevas formas de relacionarse con las acciones cotidianas.
- Recapitulación: Propone volver conscientemente a determinados recuerdos, observando las emociones por donde se da la fuga de la energía vital, provocando pensamientos rumiantes, culpas, etc. Ayuda a hacernos responsables de las acciones que tuvimos y soltar aquello que ya no nos sirve, retornando la energía a aquel evento, persona o lugar.
- Ensueño: Un estado en el que la persona mantiene la conciencia de que está soñando. La propuesta busca utilizarlo como una herramienta para explorar los estados oníricos y educar la percepción.
- Taller de espejo de obsidiana: Se exploran arquetipos relacionados con Tezcatlipoca y conceptos como la percepción, el reflejo y la sombra. Se trabaja con cuatro dimensiones: cuerpo físico, reflejo, sombra y cuerpo energético, a través de la autoobservación.
Construir juntos un temazcal
Uno de los momentos más significativos del retiro será la construcción comunitaria de un temazcal. Más allá de participar en el ritual, los asistentes colaborarán en la creación del espacio como un acto de ofrenda y comunidad.
Posteriormente se vivirá la experiencia del temazcal, que dentro de la tradición presentada en el retiro representa un regreso simbólico al útero de la Tierra, asociado con la renovación y el renacimiento. El calor, el vapor, los cantos y la palabra forman parte de esta experiencia.
Cacao, danza y sonido
La conexión con los sentidos tendrá un papel importante durante el encuentro. El retiro incluye un círculo de cacao, acompañado por movimiento, meditación, canto y un espacio de palabra.
También se realizará una danza de los cuecueyos, término utilizado en la Toltequidad para referirse a los centros perceptuales o chakras. La experiencia incorporará movimiento intuitivo, ejercicios con los ojos vendados y música en vivo.
La sonoterapia será otro elemento transversal. Durante las diferentes actividades se utilizarán instrumentos como handpan, cuencos de cristal, tambores y flautas. El sonido acompañará las prácticas para crear diferentes experiencias de vibración, atención y presencia.
¿Cuáles son los beneficios de vivir esta experiencia?
Las prácticas de Kinam y propiocepción permiten dirigir la atención hacia el cuerpo, sus movimientos y sensaciones. Mientras que la meditación, el acecho y otras técnicas están orientadas a entrenar la atención y romper automatismos, para vivir con mayor presencia y tener una mayor capacidad de atención.
La recapitulación y el trabajo con el espejo de obsidiana ofrecen espacios de reflexión sobre recuerdos, emociones y patrones. Mientras que las experiencias de sonoterapia y música en vivo ayudan con la relajación y la conexión a través del sonido.
Por otro lado, las actividades compartidas convierten el trabajo colectivo en una parte fundamental de la experiencia. “Nos acompañamos y vamos creciendo en comunidad. Aunque lleguemos como desconocidos acabamos siendo como familia”, asegura Ale Cobo.
¿Para quién es este retiro?
Este retiro está pensado para cualquier persona, sin importar su edad, género o condición física, y tampoco se necesita experiencia previa. “Estas experiencias psicofísicas se realizan con acompañamiento y como cada quien viene de una historia diferente, cada persona lo experimenta desde su propio cuerpo y capacidad”, asegura Ale Cobo. No hay ninguna exigencia y se proporcionan adecuaciones o alternativas, para que todos puedan experimentar la práctica desde sus propias necesidades.
“Así como al retiro llega gente con experiencia, también llega gente que no sabe nada de esto y todos se sienten igual de bien recibidos y acompañados. Incluso gente mayor o con condiciones físicas o médicas pueden practicar con las adecuaciones necesarias. Se puede practicar en silla o con elementos que ayuden a facilitar la práctica para todos”, explica Lili.
Información del retiro
- Fecha: Del 24 al 27 de septiembre, de 2026.
- Lugar: Rancho La Cañada (Camino Real a Querétaro #15, Santiago Tlautla, Tepeji del Río, Hidalgo).
- Facilitadoras: Alejandra Cobo y Lili Ollinteotl.
- Organizan: Instituto Kinam y Nación Tolteca.
- Incluye:
Hospedaje por 4 días y 3 noches en habitación compartida.
Alimentos.
Todas las actividades del programa.
- Inversión regular: $5,500 MXN por persona.
- Comunidad Instituto Kinam: $4,500 MXN por persona.
- Alternativa para cubrir el monto en dos pagos de $3,000 MXN por persona.
- Para informes y reservaciones: +52 55 9101 2570, o al Instagram de Ale Cobo y Lili Ollinteotl.

