¡Cuida tu piel en invierno! Así puedes protegerla del frío

Con la llegada de las bajas temperaturas, nuestro cuerpo empieza a enviarnos señales. Quizás notes que tu piel se siente más tensa, opaca o incluso con pequeñas descamaciones. Pon atención a todas las señales, pues es tu barrera cutánea pidiendo auxilio.

En esta temporada, la piel pierde su capacidad para retener agua, lo que afecta cómo nos vemos, además que nos hace más vulnerables al envejecimiento prematuro. Por eso, es momento de cuidarte y consentirte, es momento de transformar la hidratación de un paso rápido en un ritual de escucha y atención.

El secreto de una hidratación profunda (y accesible)

Para reparar la piel de verdad, no necesitas productos inalcanzables; la ciencia y la economía pueden ir de la mano. Existen opciones en el mercado, reconocidas incluso por organismos como la Profeco por su excelente relación calidad-precio, que han perfeccionado sus fórmulas para combatir el clima extremo.

Al elegir cremas con ingredientes clave como la vitamina A (Retinol), no solo logras una hidratación superficial, sino que ayudas a sellar la humedad para que tu piel recupere su elasticidad y brillo natural sin sacrificar tu presupuesto.

5 consejos de expertos para un invierno radiante

Para que tu rutina de autocuidado tenga resultados reales, te compartimos estas recomendaciones básicas:

  1. Duchas tibias y cortas: el agua muy caliente es la enemiga número uno de tus aceites naturales. Opta por agua tibia y baños de máximo 10 minutos.

  2. El momento estratégico: aplica tu crema inmediatamente después de salir de la ducha. Con la piel aún húmeda, los emolientes sellan el agua y refuerzan tu barrera protectora mucho mejor. Una buena opción es Hinds Piel Extra Seca.

  3. Humidifica tu descanso: si usas calefacción, el aire seco le "roba" humedad a tu rostro mientras duermes. Un humidificador en tu habitación hará maravillas por tu textura cutánea.

  4. Hidratación desde dentro: no olvides beber agua. La salud de tu piel es un reflejo de lo que pasa en tu interior.

  5. Cuidado con los textiles: las lanas ásperas pueden irritar la piel sensible. Intenta usar una capa de algodón suave entre tu piel y esos suéteres de invierno para evitar la fricción.

Consentir tu piel es una forma de agradecerle a tu cuerpo todo lo que hace por ti. Este invierno, elige cuidarte y recuerda que la suavidad empieza con un pequeño gesto diario.

Con información de Hinds

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