¿Tu mascota necesita dieta? Su bienestar empieza en el plato

Cada inicio de año nos bombardean con la importancia de comer mejor, ir al gimnasio y cuidar nuestra salud. Pero, ¿qué pasa con los miembros más leales de la familia? En el proceso de replantear hábitos, la alimentación de perros y gatos suele pasar desapercibida, a pesar de ser el pilar más crítico para su longevidad. Este enero, la tendencia más valiosa en el hogar no es una dieta de moda, sino la medicina preventiva a través de la nutrición.

El plato como medicina preventiva

De acuerdo con expertos del Hospital Veterinario UNAM-Banfield, revisar qué, cuánto y cómo comen nuestras mascotas al iniciar el año es una decisión pequeña con beneficios monumentales. No se trata solo de "llenar el tazón", sino de entender que la nutrición influye directamente en su sistema inmunológico, su salud articular y la prevención de enfermedades crónicas como la diabetes o la obesidad.

El doctor Fausto Reyes Delgado, director médico de la institución, señala que en este momento del año es la oportunidad ideal para detectar desequilibrios antes de que se conviertan en síntomas clínicos.

El "efecto diciembre" en las mascotas

Seamos honestos, las fiestas decembrinas también les pasan factura a ellos. Entre el "un poquito de recalentado" y la alteración de las rutinas, es común que perros y gatos inicien enero con desajustes digestivos o un aumento de peso que solemos normalizar.

Hacer una revisión nutricional profesional permite detectar aumentos de peso antes de que afecten sus articulaciones. Asimismo es una buena oportunidad para ajustar las porciones, una evaluación para conocer la etapa actual de nuestros animales de compañía y darle los requerimientos nutricionales adecuados.

Un dato revelador del Mars Global Pet Parent Study muestra que el 84% de las mascotas llegan a casa antes de cumplir el primer año. Esto significa que las decisiones que tomamos hoy en su plato dictarán su salud en el futuro. Normalizar la apatía o el sobrepeso es un error común; el verdadero compromiso con ellos se refleja en buscar acompañamiento profesional para que vivan más y, sobre todo, mejor.

Cuidar a un perro o un gato es un acto de responsabilidad que se fortalece en la vida cotidiana. Cuando el cuidado empieza desde el plato y se apoya en la prevención, los beneficios se reflejan en un pelaje más brillante, más energía para jugar y un vínculo mucho más profundo. Este año, que tu mejor decisión de bienestar sea para quien siempre te espera en la puerta. Porque un mundo mejor para las mascotas comienza con un tutor bien informado.

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