Todo lo que necesitas saber para prevenir y combatir el bullying

Harmonía / 2018-08-07

México ocupa el primer lugar en el mundo en cuanto a número de casos denunciados por acoso escolar o bullying. De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), este problema afecta al 40% de los alumnos de primaria y secundaria (casi 19 millones de estudiantes), tanto de escuelas públicas como privadas.

 

La ONG internacional Bullying Sin Fronteras realizó un estudio en el país y encontró que el 82% de los niños con discapacidad sufre acoso escolar, cifra que aumenta en el caso de los estudiantes homosexuales, pues el 90% de ellos han sufrido algún tipo de acoso por parte de sus compañeros. 

 

Las víctimas del bullying suelen presentar severos daños emocionales, tanto así que en México se ha convertido en la quinta causa de muerte, ya que el 59% de los suicidios de niños entre 10 y 13 años son ocasionados por el acoso escolar.

 

Ante este problema, es importante que tanto padres de familia como profesores y compañeros de las víctimas actúen para denunciarlo, prevenirlo y combatirlo. 

 

¿Qué es el bullying?

Para empezar, es necesario tener muy claro en qué consiste el bullying. Según la Organización Mundial de la Salud y Bullying Sin Fronteras, se trata de la intimidación o agresión entre personas en edad escolar, que se realiza en forma reiterada y ocasiona daño, temor y/o tristeza en la víctima o en un grupo de víctimas.

 

Existen distintos tipos de acoso, como:

 

Físico: Agresión que lastima el cuerpo de la víctima: golpes, empujones, rasguños, heridas con armas, etcétera. 

 

Verbal: Agresiones a través de la palabra, con insultos, apodos, groserías y burlas.

 

Psicológico: Se realizan amenazas constantes que buscan amedrentar y reducen la sensación de seguridad del otro, además de que dañan su autoestima.

 

Social: La víctima termina aislada y excluida, porque los acosadores la ignoran y la difaman al difundir rumores sobre ella.

 

Sexual: Ocurre cuando se realizan comentarios sexualmente ofensivos, actos como levantar la falda o bajar el pantalón para burlarse, tocar el cuerpo del otro sin su consentimiento, o al someter a la víctima a cuestiones sexuales con las que no está de acuerdo.

 

Ciberbullying o acoso cibernético: Cuando la humillación, amenaza, burla o difamación se hace a través de las redes sociales.

 

Aunque el acoso escolar puede afectar a cualquiera existen algunos grupos más vulnerables, como los estudiantes con alguna discapacidad, los homosexuales, los más tímidos, los que destacan por su desempeño escolar y buenas calificaciones, o aquellos que tienen alguna característica física, como sobrepeso o baja estatura. 

 

¿Qué hacer si tu hijo es víctima del bullying?

Ya que suele ser común que los niños no digan nada a sus padres y maestros sobre el acoso que sufren, es importante que los conozcas y observes bien para detectar cualquier cambio en su actitud, como una repentina negativa de ir a la escuela, temor, disminución del apetito, pesadillas, llanto o depresión y ansiedad general. 

 

Además, procura fomentar la comunicación y la confianza con ellos, para que se sientan cómodos al contarte sus problemas. Siempre que vayas por ellos a la escuela o cuando llegues a casa, pregúntales cómo estuvo su día, cómo se llevan con sus compañeros, quiénes y cómo son sus amigos, y date el tiempo para conocer a los niños con los que tus hijos se relacionan. 

 

Si descubres que tu hijo es víctima de acoso, hazle saber que cuenta con tu apoyo y explícale que no debe intentar contraatacar al acosador ni responder de forma violenta. Enséñalo a ignorar las agresiones que no sean físicas (las verbales, psicológicas y sociales, por ejemplo) y fomenta en él una autoestima sólida. 

 

Reporta el incidente en la escuela y ayuda a que tu hijo identifique a los maestros y amigos que pudieran ayudarlo en caso de ser víctima de agresiones o intimidación. Explícale que siempre debe dar aviso a los profesores cuando él o algún otro niño sean víctimas del acoso. 

 

¿Qué hacer si tu hijo es el acosador?

Puede que no tengas un hijo víctima de acoso, pero sí uno que lo comete. Si alguna vez te han dicho o te das cuenta de que tu hijo es agresivo, no lo tomes a mal ni lo dejes pasar: es un asunto que requiere que le prestes atención, para evitar que se convierta en algo más grave.

 

De acuerdo con Bullying Sin Fronteras, el 60% de los niños y adolescentes acosadores tendrán al menos un incidente delictivo en la edad adulta.

 

Generalmente los acosadores son niños carentes de empatía y con baja autoestima. Buscan llamar la atención de forma inadecuada y fuera de proporción, suelen ser manipuladores y muchos de ellos no sienten culpa por afectar o hacer sentir mal a otros.

 

Los niños que cometen acoso se caracterizan por ser impulsivos, mentirosos y poco tolerantes. Les cuesta trabajo perder, así que pueden ser ventajosos o tramposos. Tienden a manipular, usan la fuerza y la violencia para obtener lo que quieren y se les dificulta responsabilizarse de sus actos.

 

Aunque puede resultar difícil reconocer los defectos de tus propios hijos, es importante que lo veas con una mirada objetiva, por su bien y el de los que se relacionen con ellos, actualmente y en el futuro. 

 

Si descubres que tu hijo ejerce cualquier tipo de violencia o agresiones sobre sus compañeros, acércate a él y conversa sobre sus emociones, de lo que siente y lo que vive día a día

 

Ayúdalo a reflexionar sobre su comportamiento, sobre las consecuencias que esto puede tener, y explícale por qué no está bien que lo haga. Ponle límites claros, enséñale a pedir disculpas y busquen juntos una forma de enmendar el daño que hizo .

 

Además de acercarte emocionalmente a tu hijo y predicar con el ejemplo (si quieres que tus hijos sean empáticos, respetuosos y responsables, tú debes serlo), es importante que busques ayuda profesional para descubrir las causas que han conducido al niño a presentar conductas violentas y así poder solucionarlas desde la raíz. 

 

¿Qué hacer si eres testigo de acoso escolar?

Si notas que alguno de tus compañeros es víctima de bullying, acércate a él y muéstrale tu apoyo. Deja que se desahogue y te diga cómo se siente, y muéstrate empático y comprensivo.

 

Si se trata de un estudiante excluido, trata de integrarlo en tu grupo de amigos y también invítalo a realizar actividades contigo.

 

Una vez que te hayas ganado su confianza, explícale que es importante que haga saber a sus papás y a los maestros lo que le pasa. También es recomendable que tú mismo hables con tus padres sobre ese tipo de problemas que surgen en la escuela, para que puedan tratarlo con los directivos del colegio.

 

Si el alumno que es víctima de bullying tiene miedo de contar lo que pasa por las amenazas que ha recibido, acompáñalo para que lo haga. Tu presencia y apoyo lo animarán a hablar; además, tú serás un testigo que confirmará que realmente suceden las agresiones que va a denunciar. 

 

Si recibes algún rumor que busca difamar a alguno de tus compañeros, no le hagas caso ni lo compartas. Tampoco juzgues ni critiques a esa persona sin saber lo que ha sucedido realmente. No dejes que lo que se dice de los demás influya en la forma en que los percibes, mejor conócelos por ti mismo y forma un criterio basado en tu propia experiencia.

 

Júntate con tus amigos y enfrenten al acosador. De forma pacífica y tranquila, sin llegar a agredir o ser violentos, háganle ver que está mal lo que hace y que son más los que están en desacuerdo con sus acciones que quienes las aplauden.

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