¿Eres realmente libre?

Lileyna García Camargo / 2017-10-05

Algunas veces relacionamos esta palabra con su contraria, es decir, la esclavitud, y ésta con ejemplos de personas en el mundo que son esclavas por alguna cuestión social, económica, de edad o género.

 

Es importante  ampliar nuestra visión, ya que hay una esclavitud que puedo mantenernos cautivos y paralizados sin darnos cuenta: la esclavitud autoimpuesta. Es decir, todos aquellos pensamientos, creencias, hábitos y actos automatizados sin concientizar que nos hacen estar donde no queremos estar, sintiendo lo que no queremos sentir, conviviendo con quienes nos agotan más que inspirarnos y, a la larga, emocional y físicamente cansados constantemente.

 

Pero, ¿cómo puedo esclavizarme a mí mismo? Ya hemos dado algunas ideas para ir preparando el terreno y entender que a veces no basta con la libertad física si internamente nos sentimos aprisionados, limitados y sin capacidad de elección.

 

Te propongo hacer el siguiente test, confeccionado por Lisa Bourbeau, para ver en qué punto te encuentras. Responde con una de las siguientes opciones:

 

Nunca

A veces

A menudo

Siempre

 

1) Cambio de idea cuando alguien a quien aprecio tiene una opinión distinta a la mía. _________

 

2) Me cuesta decidirme sin la aprobación o la opinión de alguien.________

 

3) Quiero que se me reconozca cuando me sacrifico por alguien.________

 

4) Necesito que me feliciten para creer que he actuado bien.________

 

5) Necesito ser extraordinario antes de felicitarme.__________

 

6) Pierdo el interés por lo que tengo que hacer cuando estoy solo._________

 

7) Necesito encender la radio o la televisión en cuanto llego a mi casa._________

 

8) Me siento abandonado o rechazado cuando no se ocupan de mí. Busco la atención de los demás.___________

 

9) Atraigo a gente con problemas. Se abren a mí con facilidad en busca de ayuda.____________

 

10) Siento que no me queda tiempo para mí. Estoy demasiado ocupado haciendo cosas por y para los demás.___________

 

Te sugiero que alguien que te conoce bien complete el cuestionario para ti para verificar tus respuestas, ya que a veces nuestro ego nos juega malas pasadas y no queremos vernos como somos de manera objetiva.

 

Puntúa tus respuestas como se indica a continuación:

Nunca = 0

A veces = 1

A menudo = 3

Siempre = 5

 

Al finalizar, suma tus puntos y revisa el resultado:

40 a 50 puntos = muy dependiente

 

20 a 40 puntos = medianamente dependiente

 

10 a 20 puntos = poco dependiente

 

0 a 10 puntos = enhorabuena, te tienes en una alta estima y haces uso de la libertad.

 

Los seres humanos sólo tomamos dos tipos de decisiones ante las oportunidades: aquellas que nos llevan a la resignación y nos mantienen en pasados obsoletos, y aquellas que nos llevan hacia la innovación y la libertad de estar viviendo una vida auténtica. Así, nuestro nivel de éxito es determinado por el nivel de independencia interna que tengamos sin que permee lo que otros piensen o quieran de mí sin cuestionarlo a profundidad, en lugar de por las oportunidades que se nos presentan en el transcurso de nuestra vida y los deseos que realmente nacen de una motivación profunda.

 

No soy mis circunstancias, soy el resultado de mis elecciones en el día a día.

 

No tengas miedo a elegir a partir de ti, de tus metas, sueños, gustos e ideas. La libertad inevitablemente vibra autenticidad y el brillo de la libertad es el más impresionante de todos. Si puedes elegir, ¿por qué no elegir ser realmente libre?

Nuestras notas más leídas que te pueden interesar...

TODOS LOS COMENTARIOS SUMAN, #HAGAMOSCOMUNIDAD: