Prepárate para el equinoccio: el ritual detrás del saludo al Sol

María Elena Esparza / 2017-03-16

El saludo al Sol es una de las secuencias más conocidas de yoga, una serie de 12 posturas –en la versión tradicional– que forma parte esencial de toda práctica: a veces la usamos como calentamiento, otras como la base para crear progresiones más complejas y muchas más como la dosis perfecta de yoga que se adapta al tiempo que tengas disponible y te ofrece todos los beneficios físicos, mentales y emocionales que necesitas. Por si todo eso fuera poco, detrás de esta rutina se encuentra un ritual energético muy especial.

 

Su nombre en sánscrito es Surya Namaskar, cuya traducción literal es adoración al Sol. Pero Surya es mucho más que el astro: en el macrocosmos es el dios que llena de vida con su luz, y en el microcosmos, ese eco universal que somos cada uno de nosotros; es nuestro corazón espiritual, el ojo que percibe lo verdadero y nos conecta con la energía divina. Por lo tanto, cada que hacemos el saludo al Sol honramos al que nos ilumina y también nuestra luz interior.

 

Esta serie de asanas se practica desde hace más de 2 mil años y es también una meditación en movimiento cuyo poder se revela cuando encontramos el ritmo exacto en el que cada postura se corresponde con una inhalación o una exhalación, siempre por la nariz para evitar que se fugue la energía. Avanzar en la secuencia con plena conciencia de tu respiración permite que entres en una especie de danza en la cual todo estímulo exterior desaparece y la atención se concentra en tu interior. A mí me encanta practicarlo con los ojos cerrados; te recomiendo que lo pruebes… ¡es maravilloso!

 

Cuando se acercan nuevos ciclos o cambios de estación, como el equinoccio de primavera y el solsticio de invierno, se acostumbra hacer 108 saludos al Sol para sembrar decretos energéticos. Si eres principiante, no te preocupes por lograr tantos, simplemente descubre la secuencia, fija tu intención y haz los que sean buenos para ti.

 

Esta es la serie de 12 posturas que componen el Surya Namaskar Sivananda, uno de los más antiguos y tradicionales, y el ciclo de respiración que corresponde con cada una de ellas.

 

1. Inhala – De pie, lleva tus manos juntas como una flecha hacia arriba.

2. Exhala – Manos al piso y cabeza a rodillas para hacer Uttanasana.

3. Inhala – Da un paso largo hacia atrás con el pie derecho (o izquierdo en la segunda vuelta), baja esa rodilla al piso y mira hacia el frente en Corredor.

4. Exhala – Lleva atrás el pie izquierdo y eleva la cadera para hacer Perro mirando hacia abajo.

5. Inhala – Deslízate a una plancha, cuida que tu cadera no se caiga sino que forme una línea recta con tu espalda.

6. Exhala – Con los codos cerca de tu cuerpo baja rodillas, pecho y barbilla al piso; deja la cadera arriba en Ashtangasana.

7. Inhala – Tus piernas y pelvis al piso, sigue con los codos junto al torso y eleva el pecho para hacer Cobra.

8. Exhala – Activa metatarsos, lleva cadera arriba y atrás para volver a Perro mirando hacia abajo.

9. Inhala – Regresa el pie derecho (o izquierdo en la segunda vuelta) entre tus manos y baja la rodilla izquierda (o derecha en la segunda vuelta) al piso, mira hacia adelante.

10. Exhala – Dos pies juntos al frente, cabeza a rodillas y piernas extendidas en Uttanasana.

11. Inhala – Manos juntas y brazos extendidos, como una flecha hacia arriba en Urdhva Hastasana.

12. Exhala – Palmas juntas al centro del pecho.

 

¿Te animas a probarlo? ¡El equinoccio de este 20 de marzo es la ocasión ideal!

 

NAMASTE

 

Te puede interesar: Equinoccio de primavera: el momento para conectar con el ritmo natural

TODOS LOS COMENTARIOS SUMAN, #HAGAMOSCOMUNIDAD:

¿Tienes algún ritual para recibir la primavera?
Cuéntanos cómo te fue al hacer esta secuencia

Te podría interesar

Te podría interesar